Es una intervención artística que aborda la calidad del aire urbano y su impacto en la salud y el territorio. La pieza consiste en una mochila equipada con un sistema de aspiración que recolecta partículas suspendidas en la atmósfera, utilizando filtros de micelio como superficie de depósito. A través de recorridos urbanos, el dispositivo registra en tiempo real la concentración de dióxido de carbono, visualizando la información en pantallas ubicadas en la mochila y en la muñeca del usuario.