Esta obra se basa sobre un trabajo de campo que realizó la artista previo a su montaje mediante hidroscopía, es decir, una técnica que se emplea para averiguar la existencia de aguas ocultas, examinando previamente la naturaleza y la configuración del terreno. En este procedimiento realizó un registro audiovisual y grabación del sonido del río.
Al emplazarla como instalación, conformó un circuito de andamios de madera y placas electrónicas que recogen procesos diversos, como el paso del tiempo, la caída del agua en un goteo incesante y el sonido como el producto de la convivencia de éstos.
Plaquetas electrónicas
“Destenidxs Desaparecidxs”: pieza sonora compuesta por retratos tejidos en alambre de cobre de las personas desaparecidas por la dictadura de Augusto Pinochet en Chile (1973-1991). El paisaje sonoro se genera a través de los tejidos que funcionan como bobinas o captadores de vibraciones. Algunos de los tejidos funcionan como inductores conectados a un circuito que capta los campos electromagnéticos de la galería, mientras que el resto funcionan como antenas de bobina conectadas a un transmisor.
Patrón de convivencia consiste en la construcción de un sonido en el tiempo y en el espacio. Durante aproximadamente 4 horas, 3 performers construyen una pared de sonido retroalimentado instalando 90 parlantes a ambos lados de un alambrado de 10m x 6m. Utilizando placas electrónicas diseñadas especialmente, los acoples producidos pueden ser controlados creando texturas a veces hipnóticas, y otras rítmicas o desgarradoras.