“Cómo atrapar el universo en una tela de araña” es una exposición compuesta por dos instalaciones estructurales, donde ambas tienen por protagonistas a las arañas y su particular forma de habitar los espacios. La primera de ellas, “Instrumento Musical Cuasi-Social IC 342”, consta de una tela de araña enorme (más de 58 m²) realizada durante seis meses por siete mil Parawixia bistriata, reconocidas por ser una de las escasas veinte (entre las cuarenta mil) especies de arañas del mundo que vive en comunidad.
Componentes electrónicos
Esta obra se basa sobre un trabajo de campo que realizó la artista previo a su montaje mediante hidroscopía, es decir, una técnica que se emplea para averiguar la existencia de aguas ocultas, examinando previamente la naturaleza y la configuración del terreno. En este procedimiento realizó un registro audiovisual y grabación del sonido del río.
Al emplazarla como instalación, conformó un circuito de andamios de madera y placas electrónicas que recogen procesos diversos, como el paso del tiempo, la caída del agua en un goteo incesante y el sonido como el producto de la convivencia de éstos.
Es un proyecto de investigación que crea una base de datos de imagenes de archivo sobre represión institucional ejercida en el sur global, obtenidas de internet y redes sociales. Utiliza diversas redes neuronales artificiales (AI) entrenadas para reconocer rostros y cuerpos humanos, creando así una nueva serie de imágenes junto a un devenir de problemas filosóficos propios de estos procesos algorítmicos actuales.
Patrón de convivencia consiste en la construcción de un sonido en el tiempo y en el espacio. Durante aproximadamente 4 horas, 3 performers construyen una pared de sonido retroalimentado instalando 90 parlantes a ambos lados de un alambrado de 10m x 6m. Utilizando placas electrónicas diseñadas especialmente, los acoples producidos pueden ser controlados creando texturas a veces hipnóticas, y otras rítmicas o desgarradoras.