Telar es una obra instalativa desarrollada en 2011 por la artista mexicana Tania
Candiani. La pieza documenta e indaga sobre los procesos de producción textil manuales y
tecnológicos, proponiendo un diálogo y traducción entre diferentes lenguajes como la
producción analógica-digital, el desarrollo artesanal-mecánico y la generación de sonidos a
través de un tejido textil. Utilizando una maquinaria antigua oriunda de Ecuador, la artista
propone un tejido-texto digital con tarjetas perforadas que luego serán leídas por un aparato
computacional generador de sonidos.
Consola de sonido
Instalación sonora que deviene de un proyecto de registros sonoros durante 2 años en las islas chiloé. El proyecto trata de visibilizar la explotación marina de la zona y sus consecuencias, como también la cultura misma del lugar. En el espacio de exhibición se encuentran 3 contenedores de agua con la forma de las islas y sobre cada uno hay un hidrófono colgando que detecta archivos sonoros cuando se sumergen en el agua. Estos hidrófono suben y bajan de forma automatizada.
Se trata de un laboratorio/taller que combina diseño textil con luces led programadas. A su vez, el taller realizó una muestra de los diseños mediante una obra teatral que narra la historia de diversas personas trans que cansadas del planeta tierra viajan en busca de un nuevo planeta donde no hayan prejuicios.
En Voice Array, las voces humanas se traducen en una serie de destellos de luz. La pieza acumula gradualmente el sonido de cientos de voces que, después de recorrer una banda horizontal de ledes, se liberan de nuevo como sonido.
Un sistema de satélites artificiales ficticios construidos con objetos domésticos y electrónica digital denominado Lilith Sat tiene como objetivo entrevistar, documentar y re transmitir voces de mujeres que construyen ideología de género a través de de un sistema de “satélites” .Transmite documentación sobre mujeres que construyen su discurso feminista en Sud América, da a conocer sus voces e imágenes y analiza su campo semántico.
"Funcionalmente, los satélites plantearán distintas lecturas de los mensajes feministas.
Dislocación es una instalación sonora multicanal realizada en 2019 por el colectivo Hackelarre. La obra surge de la necesidad de explorar los procesos sensitivos e identitarios que vivencian y construyen las feminidades migrantes. La instalación reconstruye la sensación de incertidumbre constante y de desubicación, tanto espacial como cultural, que narran sus protagonistas. Con la estructura de un montaje coral sonoro, las experiencias migrantes se despliegan por la sala, afectándose entre sí y proponiendo a lxs espectadores recorrer el espacio para conocer sus historias.
Pseudomatismos presenta 42 obras que recorren 23 años de producción audiovisual del artista Mexiacano Rafaél Lozano-Hemmer, incluyendo piezas de video interactivo, robótica, vigilancia computarizada, fotografía e instalación sonora.
Si bien es un corpus de obras, las mismas fueron seleccionadas y reunidas ya que operan un mismo significado, el hecho de que las tecnologías no son herramientas sino, y en palabras del autor “una forma inevitable de determinación de subjetividad y sociabilidad”.
La muestra fue expuesta entre 2015 y 2016 en el Museo Universitario Arte Contemporáneo de México
“Cómo atrapar el universo en una tela de araña” es una exposición compuesta por dos instalaciones estructurales, donde ambas tienen por protagonistas a las arañas y su particular forma de habitar los espacios. La primera de ellas, “Instrumento Musical Cuasi-Social IC 342”, consta de una tela de araña enorme (más de 58 m²) realizada durante seis meses por siete mil Parawixia bistriata, reconocidas por ser una de las escasas veinte (entre las cuarenta mil) especies de arañas del mundo que vive en comunidad.
Obra instalativa audiovisual. Trata de la fragilidad humana y el fallido intento de auto-control de la corporalidad en la sociedad. Consta de tres instancias: "El Revés" "Exuvia" y "Asi lo propio", en donde a partir de distintas disposiciones de pantallas (tanto de tv como proyecciones sobre materiales organicos) comenzamos a ver el desarrollo de dos personajes que intentan desesperadamente sostener una imagen que comienza a caerse y desintegrarse.
Patrón de convivencia consiste en la construcción de un sonido en el tiempo y en el espacio. Durante aproximadamente 4 horas, 3 performers construyen una pared de sonido retroalimentado instalando 90 parlantes a ambos lados de un alambrado de 10m x 6m. Utilizando placas electrónicas diseñadas especialmente, los acoples producidos pueden ser controlados creando texturas a veces hipnóticas, y otras rítmicas o desgarradoras.