La llegada ficciona un encuentro con lo desconocido que no se resuelve desde la violencia o el miedo, sino desde la empatía y la colaboración. Cuando naves extraterrestres aparecen en distintos puntos del planeta, una lingüista y un físico son convocados para establecer comunicación. Lo que comienza como un desafío técnico se transforma en una exploración profunda sobre el lenguaje como forma de conocimiento y sobre cómo percibimos el tiempo, la memoria y la vida misma.