Sin Titulo (2010) de Alejandro Schianchi comprende una búsqueda por traer a la realidad física un objeto puramente virtual. La obra se presenta como un pedestal vacío sobre el cual se proyectan dos haces de luz que imprimen en las paredes traseras la sombra tridimensional de un cubo como si el mismo estuviese suspendido sobre la tarima. La supuesta forma del objeto virtual va mutando con el paso del tiempo, creando una escultura dinámica que se encuentra en el intersticio entre nuestra imaginación y el limite de nuestra percepción.